
Un nuevo e ingenioso gesto de maquillaje que transforma la aplicación del colorete en un momento de puro placer. Un polvo ultra fino para conseguir un maquillaje natural y luminoso. Presionar ligeramente la borla sobre el dorso de la mano para liberar los polvos. Sonreír y aplicar con pequeños toques sobre los pómulos. Para un efecto sofisticado, difuminar hacia el exterior del rostro.